Aprender a mirar más lento: etnografía, poder y transformación
Aprender a mirar más lento: etnografía, poder y transformación Son las 6 de la tarde de un sábado y, aunque podría parecer tarde, siento que este es el momento perfecto para detenerme. A este punto del semestre ya no veo las bitácoras como una obligación, sino como un espacio íntimo de reflexión. Me he dado cuenta de que escribir me obliga a ordenar mis ideas, a cuestionarme y a ser consciente de lo que realmente estoy aprendiendo. ¿Cuántas veces en la semana me detengo realmente a pensar en lo que estoy viviendo? ¿Cuántas veces estudio sin preguntarme qué está cambiando en mí? Esta semana fue particularmente pesada porque tuve parciales. Fueron días de mucho estudio, cansancio y presión, pero también de satisfacción porque los resultados fueron positivos. Sin embargo, incluso cuando las cosas salen bien, el ritmo no se detiene. Siempre hay algo más por hacer. En medio de esa velocidad constante, algo me obligó a frenar: la película Avatar , que nos dejó el profesor Cobos para anal...