Entre sueños, preguntas y realidades: cuando observar también es investigar

Entre sueños, preguntas y realidades: cuando observar también es investigar

Comienzo esta bitácora un sábado en la noche, en medio de una pausa necesaria después de una semana que, sin duda, ha sido de las más significativas para mí. No solo por todo lo que aprendí en clase, sino también por una experiencia que me marcó profundamente: mi participación en un congreso de comunicación en Manizales junto a mi semillero de investigación.

Desde el momento en que llegué, sentí que estaba viviendo algo importante. No era solo asistir a un evento académico, era representar a mi universidad, compartir ideas, escuchar otras perspectivas y, sobre todo, sentir que hago parte de algo más grande. Fue en ese espacio donde entendí que los sueños sí se cumplen, pero no por casualidad, sino por el trabajo constante, la disciplina y la pasión.

Esa experiencia me dejó pensando mucho en mi futuro, en todo lo que quiero lograr y en las capacidades que estoy desarrollando poco a poco. Me sentí orgullosa de mí misma, motivada y con una certeza muy clara: estoy en el camino correcto.

Sin embargo, al regresar a la rutina, me di cuenta de que el aprendizaje no solo ocurre en los grandes escenarios, sino también en lo cotidiano, incluso en una clase que, en apariencia, puede parecer sencilla.

El lunes, como de costumbre, me levanté temprano para ir a la universidad, pero la flota en la que iba se varó antes de Fontanar. Esto hizo que llegara tarde a clase, y aunque puede parecer algo sin importancia, entrar cuando ya todo había comenzado me hizo sentir incómoda. Estaban leyendo bitácoras, así que traté de integrarme en silencio, escuchando y leyendo para no perder el hilo.

Ese momento me hizo reflexionar sobre cómo los pequeños imprevistos también hacen parte de los procesos, y cómo nuestra actitud frente a ellos puede influir en la manera en que vivimos las experiencias.

A medida que avanzó la clase, comenzamos a trabajar sobre los objetivos de investigación. Entendí que toda investigación necesita un propósito claro, un “qué” y un “para qué”. No se trata solo de investigar por investigar, sino de tener claridad sobre lo que se quiere lograr. También vimos la importancia de la taxonomía de Bloom y cómo los verbos no son un detalle menor, sino que determinan el nivel de profundidad del estudio.

Luego realizamos un ejercicio sobre el experimento del malvavisco, que analiza el autocontrol en los niños. Este ejercicio me pareció muy interesante porque demuestra cómo una decisión aparentemente simple puede reflejar aspectos profundos del comportamiento humano. Incluso me hizo pensar en mi infancia y en cómo habría reaccionado en una situación similar.

Después, trabajamos en la construcción de objetivos y los revisamos con ayuda de inteligencia artificial. Esto me permitió entender que escribir bien también es pensar bien, y que la coherencia en los objetivos es clave para el desarrollo de cualquier investigación.

Más adelante vimos un experimento sobre una máquina de dulces, que aunque fue divertido, también dejó ver algo muy importante: cada persona reacciona de manera distinta ante una misma situación. Algunos son pacientes, otros impulsivos, otros curiosos. Esto evidencia la diversidad del comportamiento humano y cómo factores internos influyen en nuestras decisiones.

Posteriormente, un grupo expuso sobre los alcances de la investigación: exploratorio, descriptivo, correlacional y explicativo. Este tema fue clave porque me permitió entender que no todas las investigaciones buscan lo mismo, sino que dependen del nivel de profundidad con el que se quiera analizar un fenómeno.

Finalmente, analizamos la bitácora Straight Outta Olympus, que me pareció especialmente interesante porque aborda temas como la masculinidad, la sexualidad femenina y las normas sociales desde una experiencia de campo.

Fragmentos y análisis

Uno de los fragmentos que más me llamó la atención fue:
“Si ella había hecho las preguntas, ¿por qué me contestaban a mí?”

Aunque parece simple, evidencia una estructura profunda de desigualdad simbólica. Aquí no solo se observa una situación en si, sino una dinámica social en la que el hombre sigue ocupando un lugar de autoridad, incluso en espacios donde la mujer debería ser protagonista. Esto refleja cómo los roles de género están tan naturalizados que se reproducen sin cuestionamiento. Para la investigación social, este tipo de observaciones son clave porque permiten analizar cómo operan las relaciones de poder en lo cotidiano.

                                                                              Figura 1 ( tomado de chat gpt)

Otro fragmento significativo que me gustó fue: “¿Quién pensó en crear este lugar con este tipo de hombre musculoso para satisfacer a las mujeres?” Este cuestionamiento como se ve en la Figura 1, pone en duda la autenticidad del deseo femenino dentro del mercado del entretenimiento. Invita a pensar si lo que se ofrece realmente responde a lo que las mujeres quieren o si es una construcción basada en una mirada externa, muchas veces masculina. Este fragmento abre la posibilidad de investigar cómo el mercado no solo responde a deseos, sino que también los construye y los moldea.

El tercer fragmento que considero importante es:“¿Por qué pasa esto y qué se puede hacer al respecto?”. Aquí se evidencia un cambio importante, se pasa de la observación a la intención de comprender y transformar. Este tipo de preguntas son fundamentales en la investigación social porque no solo buscan describir la realidad, sino también entender sus causas y generar posibles cambios. Es un paso hacia una investigación más crítica y consciente.

A partir de la bitácora, se pueden formular diferentes preguntas según el alcance de la investigación cómo:

Exploratoria: ¿Qué espacios existen donde las mujeres puedan asistir a espectáculos eróticos masculinos? Esto busca conocer en identificar un fenómeno poco visibilizado y reconocer sus características generales mediante observación de campo, entrevistas iniciales y revisión de redes sociales.

Ahora descriptiva: ¿Cómo se comportan las mujeres en estos espacios? Esto busca conocer y caracterizar las dinámicas, actitudes y formas de participación mediante la observación participante, diarios de campo y testimonios.

Correlacional: ¿Qué relación existe entre el consumo de alcohol y la participación de las mujeres en estos espectáculos? Esto busca conocer y identificar posibles relaciones entre variables mediante encuestas, comparación de comportamientos y análisis de datos.

Y la Explicativa: ¿Por qué la sexualidad femenina sigue siendo más limitada socialmente que la masculina? Esto busca Comprender causas estructurales y culturales mediante entrevistas en profundidad, análisis teórico y estudios previos.

Los cuatro enfoques que se puede hacer mediante una misma pregunta es, por ejemplo

Tema: Experiencia de la sexualidad femenina en espacios de entretenimiento erótico

  • Exploratoria: ¿Qué espacios existen donde las mujeres puedan explorar su sexualidad?
  • Descriptiva: ¿Cómo viven las mujeres estas experiencias?
  • Correlacional: ¿Qué relación existe entre la edad y la participación?
  • Explicativa: ¿Por qué algunas mujeres se sienten más libres que otras en estos espacios?

La idea de formular cuatro enfoques distintos a partir de una misma temática me permite comprender que la investigación no depende solo del tema, sino de la forma en que decidimos abordarlo. Es decir, no es lo mismo preguntarse qué existe, que cómo ocurre, qué relaciones hay o por qué sucede. Cada una de estas preguntas abre un nivel diferente de profundidad y de análisis.

Esta semana me dejó una enseñanza muy importante: tanto en la vida como en la investigación, todo comienza con una pregunta. Así como en el congreso entendí que los sueños se construyen con esfuerzo, en esta clase comprendí que el conocimiento se construye a partir de la observación y la curiosidad.

Una simple situación puede convertirse en una investigación compleja dependiendo del enfoque que se le dé. Explorar, describir, relacionar y explicar son formas distintas de acercarse a la realidad, y cada una permite comprenderla desde un nivel diferente.

Hoy siento que no solo estoy aprendiendo a investigar, sino también a cuestionar, a analizar y a ver el mundo con una mirada más crítica. Y tal vez eso es lo más valioso: entender que cada experiencia tiene el potencial de convertirse en conocimiento si sabemos cómo observarla y, sobre todo, cómo preguntarnos sobre ella.

  

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Entre verdades y máscaras

Etnografia

El pensamiento a través de las Claves de Acceso Oculares