Entre la salsa, el frío y la investigación: una bitácora que se siente
Entre la salsa, el
frío y la investigación: una bitácora que se siente
Hoy, viernes 10 de
abril, me encuentro escribiendo otra bitácora. La verdad, ya perdí la cuenta de
cuántas llevo, han sido muchas, pero cada una tiene algo distinto, algo que la
hace especial. En este momento hace frío, y mientras escribo estoy escuchando
salsa. Siempre lo hago, porque me pone de buen humor, me ayuda a concentrarme
y, además, puedo cantar mientras escribo. Es una combinación que disfruto
mucho; incluso diría que es una experiencia sanadora. Si alguien está leyendo
esto y nunca ha intentado escribir con música que le guste, realmente debería
hacerlo: es algo muy chévere.
Ahora sí, entrando en
materia, quiero retomar lo que ocurrió el día 6 de abril en mi clase de
investigación social. Ese día llegué temprano, lo cual me hizo sentir muy
feliz, ya que en ocasiones anteriores había llegado un poco tarde. Fue un
pequeño logro personal que, aunque sencillo, cambió completamente mi actitud
frente a la clase.
El profesor Cobos
comenzó hablando sobre las etnografías y decidió extender el tiempo de entrega,
ya que varios compañeros aún no habían terminado. Luego pidió que levantaran la
mano quienes ya la habían entregado, y yo fui una de esas personas. Después preguntó
quién quería que su etnografía fuera leída en voz alta, y sin dudarlo decidí
ofrecer la mía.
En ese momento me
sentía muy feliz y satisfecha con el trabajo que había realizado. La
experiencia de hacer la investigación en la finca fue muy significativa para
mí, y realmente quería que tanto mis compañeros como el profesor pudieran
conocer todo lo que viví. Cuando comenzaron a leerla, fui tomando más
conciencia de lo que implica hacer investigación. Darme la oportunidad de
experimentar el trabajo de las personas de la finca no fue nada fácil, y
escuchar mi propia experiencia narrada en voz alta me hizo valorar aún más ese
proceso. Me alegró mucho que en la clase se reconociera lo exigente que es ese
trabajo, y me sentí profundamente orgullosa del resultado.
Al finalizar la
lectura, al profesor le gustó mucho mi etnografía e hizo reflexiones muy
interesantes que reforzaron la idea de que había hecho un buen trabajo. ¿Por
qué es importante atreverse a vivir directamente las experiencias que
investigamos? Entendí que solo al involucrarnos realmente podemos comprender la
profundidad de ciertas realidades. No es lo mismo observar desde afuera que
vivirlo en carne propia; ahí es donde la investigación cobra sentido y se
vuelve más humana.
Después de mi
etnografía, escuchamos la de mi compañera Anais. Su trabajo abordaba dos temas
muy distintos, pero igualmente interesantes. Por un lado, habló de su tía, una
mujer diplomática por la que siente una gran admiración. Se notaba en su relato
el respeto hacia su trayectoria, su forma de pensar y las personas que ha
conocido a lo largo de su vida. Por otro lado, también narró su experiencia en
un lugar de entretenimiento donde hombres realizan shows, lo cual resultó
bastante llamativo y diferente. Su forma de contar ambas experiencias fue muy
entretenida y logró captar la atención de todos. ¿Cómo influye la mirada del
investigador en la forma en que se cuenta una experiencia? La investigación no
es completamente neutral; siempre está atravesada por la percepción, emociones
y contexto de quien investiga. Eso hace que cada relato sea único y le da un
valor especial.
Posteriormente,
continuamos con una exposición realizada por unos compañeros sobre las
hipótesis. Explicaron que una hipótesis es una respuesta tentativa a un
problema de investigación, una especie de guía que permite orientar el estudio.
También mencionaron que es fundamental dentro del método deductivo, ya que
plantea posibles relaciones entre variables. Esto me permitió entender que la
hipótesis no es simplemente una idea al azar, sino una construcción lógica
basada en lo que se quiere investigar. ¿Por qué la hipótesis es considerada una
guía dentro de la investigación? Entendí que orienta el camino del
investigador, le da dirección y le permite saber qué buscar, qué medir y cómo
interpretar los resultados.
Además, aprendí que
una de sus funciones principales es predecir resultados y que estas
predicciones deben contrastarse con datos reales. También comprendí que la
hipótesis ayuda a identificar qué está bien o mal dentro del proceso
investigativo, y que impulsa la búsqueda de bases teóricas sólidas antes de ir
al campo.
Finalmente, comprendí que la hipótesis define las variables del estudio, ya que establece la relación que se quiere analizar entre un factor que influye y otro que cambia. A su vez, estas variables orientan el diseño metodológico, porque determinan qué se debe medir y qué herramientas se deben utilizar. El diseño metodológico, entonces, permite comprobar la hipótesis a través de la organización del proceso de recolección y análisis de datos.
¿Cómo se conectan la hipótesis, las variables y
el diseño metodológico? En la Figura 1 se refleja que son partes de un mismo sistema: la hipótesis plantea la
relación, las variables la concretan y el diseño metodológico permite
comprobarla. Sin esta conexión, la investigación perdería coherencia.
En conclusión, esta
clase no solo reforzó mis conocimientos teóricos, sino que transformó mi manera
de entender la investigación como algo mucho más cercano, humano y
significativo. Me di cuenta de que investigar no es simplemente cumplir con un
trabajo académico, sino atreverse a cuestionar la realidad, a involucrarse con
ella y a reconocer las historias que hay detrás de cada dato o experiencia. La
etnografía que realicé, junto con las exposiciones de mis compañeros y la
explicación sobre las hipótesis, me permitió comprender que todo en la
investigación está conectado: pensar, sentir, observar y analizar no son
procesos separados, sino partes de una misma construcción de conocimiento.
Además, entendí que el
verdadero valor de investigar no está únicamente en los resultados, sino en la
transformación personal que genera. Esta experiencia me hizo más consciente de
realidades que antes no dimensionaba, como el esfuerzo físico y emocional de
las personas que trabajan en una finca. Me permitió desarrollar empatía,
sensibilidad y una mirada más crítica frente a lo que me rodea. Comprendí que
el conocimiento no siempre está en los libros, sino también en lo que se vive,
en lo que se siente y en la capacidad de reflexionar sobre ello.
Finalmente, siento que
esta bitácora no es solo un registro de lo que pasó en una clase, sino una
muestra de mi proceso de crecimiento. Cada vez entiendo mejor que investigar
también es una forma de conocerse a uno mismo, de cuestionar lo que se cree y de
abrirse a nuevas formas de ver el mundo. Entre la salsa, el frío y cada
aprendizaje, me queda la certeza de que este camino no solo me está formando
académicamente, sino también como persona.
ATT: BIBIS
REFERENCIAS
Ortega, C. (2023, diciembre 23). Hipótesis de investigación: Qué es, tipos y cómo desarrollarla. QuestionPro. https://www.questionpro.com/blog/es/hipotesis-de-investigacion/
Sampieri.pdf. (s/f). Google Docs. Recuperado el 10 de abril de 2026, de https://drive.google.com/file/d/1jXak6wUqENCHFSK43jM2t1JNA6oqnTQv/view
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